domingo, 14 de febrero de 2016

Pabellón Argentino en la Feria del Libro de Río de Janeiro, Brasil


“Lo bueno de la geografía es que nos regala un paseo maravilloso sin salir del libro” 
Mafalda (Quino)

Vientos del Sur
El Pabellón Argentino llevará el Sur a Río de Janeiro. Dentro del Glaciar Perito Moreno o el Aconcagua, viajaran las palabras de nuestros más destacados escritores. Nuestras voces, nuestra historia… nuestros reclamos y luchas, el universo argentino a Río.
La estructura del pabellón nos trae el viento del sur de azulados paisajes, de glaciares y picos nevados. Su geometría retoma la geometría de salas hexagonales que conforman la borgeana biblioteca de Babel. Los visitantes pasarán de sala en sala gradualmente, de a poco y casi sin darse cuenta, se encontrarán inmersos en un laberinto de escritores, de paisajes naturales y culturales, de mestizaje y de argentinidad.






















Su arquitectura está definida por módulos construidos en MDF, de diferentes alturas que conforma una topografía continua pero diferenciada en ambos lotes. Estos módulos contienen la totalidad de la muestra exhibida, su morfología nos remite a las sensuales curvas de Niemeyer. También nos trae una sensación de estar habitando y recorriendo alguna de las míticas ruinas jesuíticas, cuya presencia en diferentes puntos del continente nos hermana como un único territorio americano. El recorrido no tiene un orden preestablecido. Visitarlo por completo implica transitar cada una de sus salas hexagonales, cada sala trae una mirada particular de nuestro universo, una situación diferente de nuestra identidad. Esta multiplicidad, logra una síntesis en la morfología general.
Uno de los espacios protagónicos del pabellón es el auditorio Manuel Puig, en donde tendrán lugar charlas y exposiciones, mesas debate y ciclos de cine. Tiene una capacidad para 80 personas sentadas. También funciona como lugar de descanso y encuentro fuera de los horarios de las charlas. El solado en este sector nos recuerda las sinuosas curvas de las veredas de Río con la intención de llevar los escritores y la literatura a las calles, al pueblo.






En las zonas de descanso, los módulos que dan forma al pabellón bajan su escala conformando bancos con historietas ploteadas en sus caras. También tendrán pantallas táctiles para hojear digitalmente algunos ejemplares de Mafalda y otros grandes de la historieta argentina.














Malvinas es una causa regional

Brasil adoptó oficialmente la nomenclatura "Islas Malvinas" en lugar de "Falkland Islands" en los mapas producidos e impresos en ese país. “Esto demuestra que Malvinas es una causa regional, no sólo de Argentina, y ratifica el compromiso brasileño con la Cuestión Malvinas”
Aen (Argentina en noticias)
El viento del Sur llevará también nuestra lucha por Malvinas. La causa tendrá un lugar destacado en el Pabellón Argentino, celebrando el importante apoyo brasileño por la recuperación de las Islas.
El Pabellón para la feria del libro de Río de Janeiro, será soporte de las imágenes paisajísticas que le dieron origen, y generará a su vez, nuevas imágenes para recordar. Será escenario de sus propios escenarios. Es un paisaje, que es todos los paisajes del sur.



Proyecto y seguimiento de obra: Arq. Atilio Pentimalli
Equipo de proyecto: Arq. Ana Laura Arlia, Arq. Andrés Matthiess.
Contenidos y curaduría: Grupo Signo, Federico Fischbarg, Patricio Lopez Mendez.
Empresa Constructora: Think-Tank (Mónica Carballo)
Año: 2015




viernes, 5 de junio de 2015

Pabellón Argentino en la Feria del Libro de San Petersburgo, Rusia

“Inicié la lectura de Los Demonios (de Dostoievski) y algo muy extraño ocurrió. Sentí que había regresado a la patria.
La estepa de la obra era una magnificación de la Pampa.” Prólogo de Los Demonios, Jorge Luís Borges

Al igual que en el asombroso film de Alexandr Sokurov, el arca rusa, el Pabellón Argentino para la feria del libro de San Petersburgo nos propone un viaje por nuestra literatura y nuestra historia, nuestras artes, danzas y paisajes a través de múltiples estratos de tiempo, todo en un mismo presente. El proyecto se configura mediante un recorrido laberíntico. Un laberinto borgeano que no es para perderse sino  para encontrarse con nuestra cultura y costumbres argentinas.



 El pabellón se ofrece abierto, disponible, invitando al visitante a recorrerlo y vivirlo tal como la Argentina se ofrece, desde el comienzo de su historia, al inmigrante para habitar sus tierras.
Su estructura, que nos recuerda a aquellas atractivas estructuras constructivistas, está conformado por módulos de Truss apilados en forma de libro abierto (L) trazando pequeñas rotaciones. Este tipo de estructuras livianas de aluminio son muy frecuentes en el armado de pabellones y stands;  permiten optimizar los tiempos de montaje a la vez que define su lenguaje arquitectónico. Un lenguaje que abre sus entrañas y se muestra tal como es, con su complejidad y su barbarie, con su sensualidad y sutileza. Estas estructuras están dispuestas de manera tal de maximizar las fugas de las perspectivas de recorrido, que junto con sus giros y rotaciones, a modo de gran ballet, otorgan al conjunto la sensación de estar recorriendo un pabellón en movimiento, vivo.
La propia estructura será a su vez la que aloje los objetos de la muestra, las pantallas de lcd y la gráfica general.

La iluminación oscilará entre los tonos celeste y rojizo en una alegoría a la fusión de nuestra cultura con la cultura rusa.

Las transparencias brindadas por los paneles de policarbonato sobre la estructura, propondrán un juego sensual de luces y sombras al recorrido. Estos paneles contendrán fotografías de nuestros grandes escritores y artistas. Ellos serán los habitantes fantasmales del pabellón y nosotros, sus huéspedes.

















Proceso de construcción y montaje








































































Proyecto y seguimiento de obra: Arq. Atilio Pentimalli
Equipo de proyecto: Arq. Ana Arlía, Andres Matthiess.

Contenidos y curaduría: Grupo Signo, Federico Fischbarg, Patricio Lopez Mendez.